Cierra la 50 Serie Nacional de Béisbol cubana, llamada muy
merecidamente por la prensa del país, ¨Serie de Oro¨..y no puedo obviar mi
criterio sobre la actuación de nuestros sabuesos.
Puedo no tener la verdad absoluta pero después de participar
en los 89 juegos de nuestro representativo y analizar muy detalladamente el
resumen de los numeritos que registraron los integrantes de nuestra
representación y el lugar alcanzado, solo me queda un calificativo, ¨Mala de llorar¨…¿Por
qué?, ahora lo explico.
Sobre la preparación de este colectivo, ya en otro trabajo
hablé de ello y expuse mi punto de vista y lo mantengo. No por realizar casi al
100 % ¨lo planificado¨ podemos asegurar que todas las áreas cumplieron
cabalmente las distintas mesetas para una Serie Nacional tan exigente, con 6 juegos semanales y sin tiempo para
entrenar a diario por jugarse de día.
Por lo que tantos juegos continuos y viajes no permiten la
recuperación, si no realizas una excelente preparación en cada área y sobre
todo, los planes individuales de acuerdo a las características de cada
individuo. Por ello, imperaron, Inestabilidad y sobre todo el bajo nivel en
sentido general del equipo.
Si hoy se le gana a dos pichers del Equipo Cuba, como Miguel
Alfredo y a Jonder Martínez, no podemos recibir nueve ceros de un tal Juan
Pérez que tira solo rectas de 80
millas al medio, o conectar 14 hit y no hacer más de 2
carreras, por citar dos ejemplos.
El béisbol moderno, se estudia y se desarrolla por leyes
científicas, que da como medida que un cuerpo de serpentineros tiene que estar
estructurado pon Abridores, Relevistas Intermedios, Preparadores y por lo menos
dos Cerradores, usted no puede estar durante 90 juegos sin lograr a medias esas
condiciones que van a preservar Victorias y sobretodo cuidar los brazos de los
pichers. Holguín fue un desastre.
Los números lo demuestran 766,2 inins trabajados, se
permitieron 514 carreras limpias para un promedio de 6,03, imagínese para ganar
hay que hacer 7 carreras por juego y Holguín nunca ha tenido como máxima tan
alta producción de carreras.
Sin embargo otras áreas fueron excelente como la defensa que
en 3576 lance solo cometieron 82 pifias para un 977 segundo en el Campeonato y
en la media mundial.
El bateo no fue de
los primeros pero si tuvo individualidades destacadas con 6 jugadores que
estuvieron en la media nacional como el muy destacado Edilce Silva y sus 25
Jonrones, 111 hit, 86 impulsadas, segundo en extrabases AVE 335, Yeison Pacheco
110 hit, 321 de average, Oscar del Rosario 350 de average 91 hit, Manduley 100
hit 302 de Ave, Yunior Paumier 98 hit y average de 319 y su Central Quintana
con AVE de 294.
Esto refleja que el renglón débil fue el pitcheo, el que
siempre fue el mejor parámetro en nuestros conjuntos. Por lo….que digo reflejo,
y de lo otro ¿qué?....Dirección, pensamiento técnico-táctico, cohesión,
preparación, disciplina deportiva y….!!!!, que no salen en numeritos; pero si
están dentro del juego de pelota….Por lo que considero que está ha sido una de
las Series Nacionales más débiles en la pelota holguinera.
Solo debemos recordarla para extraer lo bueno y eliminar
todo lo malo de ella y …sasssss
A trabajar con nuevos bríos y ¿por qué no?, sangre nueva y
buscar a los más capaces….porque los años no pasan por gusto…Los Sabuesos
también desean estar entre los grandes como en la Serie Nacional 41…